
Lidiaré con la desidia de mantenerme inmune al deseo. Si no lo consigo, conserva para ti los últimos estertores de la explosión venidera.
Vengo a ver si te encuentro. Vivo como exiliado en tu laberinto. Refugio de letras, lecho de insignias, abre tus puertas, dame una caricia.
Crece en mí está obsesión de que seas mía. Hoy tengo miedo de perder la cordura. Eres como un paraíso, justo el que quiero disfrutar en vida
Se preguntaba cómo era que había sido abandonada. En las profundidades de su ser estaba la respuesta, aunque era una crueldad innecesaria.
Espero ansioso que avancen las horas que a este día le restan. Así podré acudir a tu suave lecho, imaginando tu sonrisa entre las tinieblas.
Amo esta madrugada tuya y mía, víspera de los hallazgos compartidos. Amo tu esencia. Si me hubiera dormido, estos versos no hubieran nacido.
Sígueme si quieres, no será una prohibición. Voy a perderme para encontrarme, si tienes la tenacidad, serás mi mejor compañía en este viaje.
Soy contigo, gracias a ti tengo reflejo. Eres más cuando decides escapar de tu realidad inmediata para compartir el milagro de saberte vivo.
La calidez de su rostro en mi pecho conduce al insomnio. Justo ahora, esta cama es un barco a punto de zarpar a las coordenadas de su deseo.
Eres aquello con lo que mis sueños se deleitarán esta madrugada. No habrá tregua alguna. Dormiré persiguiendo tu silueta hasta alcanzarla.
Tú me has dado la luz que me hace tan feliz. Ahora sólo te pido que no me dejes a oscuras, porque sé muy bien que eres un tesoro invaluable.
Qué importa si me siguen más personas, gracias infinitas a @DuvalinaLucy que se atreve a recomendar las frases de este devorador de letras.
RT @iFrases_Realess: Quien no entiende el silencio de una mujer, tampoco merece escuchar sus palabras.
“Quien se empeña en pegarle una pedrada a la luna no lo conseguirá, pero terminará sabiendo manejar la honda” prov. árabe